ViajesFrancisco vendió casi todas sus cosas, dejó su trabajo de oficina y se hizo minimalista para recorrer el mundo 🌎

TL;DR

Anduvo por Turquía, Irán, Georgia, Kosovo y Rusia. Viajó bocha y dice que no negocia la libertad y la independencia.

Cómo arrancar: la decisión

A Francisco Ortiz siempre le gustó viajar. Viene de una familia muy viajera, y hasta los 20 tuvo muchas oportunidades de viajar pero siempre de vacaciones.

A los 20 hizo Work and Travel, en Lake Tahoe, en Estados Unidos, y eso le voló la cabeza.

     "Aprendí que había muchos más caminos de los que yo creía y empecé a cuestionarme el mandato tradicional de vida. Me recibí en Administración de Empresas, probé el mundo corporativo y no me gustó."

¿Qué hizo?

     "Dejé mi último trabajo estable en una oficina en Buenos Aires hace un año y cuatro meses y empecé a viajar. Vendí casi todas mis cosas, me despedí de mucha gente, empecé a investigar y me pegué al minimalismo como filosofía de vida: no solo tengo menos cosas, también me enfoqué en menos proyectos, mi blog y una empresa que estamos armando con otros bloggers de viaje, y terminé de definir que quiero trabajar online porque eso me brinda independencia.”

La plata

“Este es el primer viaje en el que estoy siendo extremadamente ordenado con las finanzas", dice.

"Tengo un excel dia por dia con gastos clasificados, con porcentajes de cuánto gasto en transporte, comida, alojamiento. Mi presupuesto diario es de 30 dólares por día como máximo, pero en promedio estoy gastando unos 22 o 25."

"Hoy la manera más sustentable de seguir viajando es crear algo online”. Este es su blog.

El recorrido

“Llegué a Estambul hace seis meses desde San Pablo. Mi idea era empezar a recorrer los Balcanes, pero el primer dia en el hostel me encontré con un argentino que estaba viajando a dedo de Turquía a China y no lo pude creer, me volví loco.

Cambié mis planes y viajé dos meses con él desde Turquía a Irán, pasamos por Georgia, Armenia y Azerbaiyán. Después estuve en Ucrania, Rusia, Serbia, Kosovo y ahora estoy en Ohrid, en Macedonia.

Todavia no tengo idea a dónde voy a ir, aunque me gustaría escapar del invierno europeo, irme al norte de África, o al sudeste asiático”.

La mejor historia

“En Irán, estuve viajando a dedo con el chico argentino y una chica española y no sabíamos bien cómo nos iba a ir. Un día que estábamos en un pueblito en el medio de la nada, cerca de la frontera con Irak, mientras armábamos la carpa en una plaza, comiendo pan con queso, de repente se acercó una nena a darnos comida."

"Venía de un grupo que era una familia mucho más grande y la gente estaba re curiosa sobre qué estábamos haciendo ahí. No había lenguaje en común y terminamos con los hijos en brazos, y en un momento ellos se tenían que ir y nos decían que teníamos que ir a dormir a la casa de ellos.

Se fueron a 30 kilómetros a dejar a parte de la familia y volvieron a buscarnos. Nos llevaron a la casa, nos dieron de comer, terminamos todos tomando té en ronda sobre una alfombra persa, cantando y bailando”.

Un sueño como viajero

“Hasta hace poco mi sueño estaba muy enfocado en esto, pero ahora empecé a desidealizar los viajes y esta vida. Yo no negocio la libertad y la independencia, son los dos valores que motivan lo que hago, pero llegué a un punto en que todas las cosas que vivo me gustaría compartirlas con alguien. Me gustaría viajar en pareja, y me gustaría que el trabajo online me de un poco más de libertad para poder moverme libremente”.

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Francisco en Kurdistán junto con todos los hombres y sus vestimentas típicas. “Justo ese día, en el lugar donde los pantalones son tan tradicionales, me pongo un pantalón rosita, todos me miraban como si fuera de otro planeta”, dice. 

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Un egipcio le sacó esta foto en Efeso con una buena cámara. Francisco sólo saca con su celular.