Almagro RevistaSeñorita Bimbo: “La belleza no es eso que nos dijeron que era, es una emoción humana” 💔💖💪

La mirada sabia y la labia clara, Señorita Bimbo (36) habla con la templanza de quien encontró su propia voz.

Tiene la risa disfónica, la capacidad de sintetizar sus experiencias de vida en conceptos universales y la boca en rojo carmín.

María Virginia Godoy -ese es su nombre completo- es actriz, comediante, escritora y conduce, junto a Malena Pichot y Martín Rechimuzzi, el programa de radio Furia Bebé, que se emite de lunes a viernes a las 16 por Futurock.

En diálogo con Almagro Revista cuenta cómo fue su tránsito personal hacia la libertad interior y hace lo que mejor le sale: plantar la bandera de sus convicciones.

¿Cómo te fuiste encontrando vos en el feminismo?

Siempre tuve conciencia de que no era lo mismo ser mujer, que no era fácil, por mi mamá (Virginia Luque) también.

Ella era cantante de tango, un mundo en el que ser mujer era más complicado, y siempre hablaba de eso. Al principio yo no me daba cuenta y después fui entendiendo.

Teniendo un cuerpo diferente, digo, un cuerpo gordo, claramente sos más agredida siendo mujer que varón.

O sea, siempre sentí que había una diferencia, eso es claro, no entiendo a la que no se da cuenta. Uno llega a ver que eso no es un “es así”, sino que hay una posibilidad de cambio y que la herramienta es el feminismo.

Pero bueno, tardás en llegar a eso. El prejuicio con la palabra supongo que en algún momento lo habré tenido, no me acuerdo cómo era yo antes pero seguro que lo tuve.

bimbo2.jpg

Desde entonces hubo todo un recorrido.

De chica había leído a Simone de Beauvoir, pero costaba encontrar un feminismo activo acá.

A los 18, militaba en Amnesty, iba a la feria de fanzines, a los escraches, cosas… No se hablaba de feminismo sino de anti sexismo, pero a la palabra siempre se le tuvo miedo.

Mis amigas tenían un fanzine que se llamaba No somos perros, por los tipos que te chistan en la calle.

Después, supongo que empecé a seguir en twitter a Diana Maffía, siempre leí a la Peker (Luciana) y por ese tipo de referentes que lo empezaron a poner en palabras… Malena (Pichot) después… empezás a ordenar las ideas, a leer y a entender.

O sea, estaba ahí dando vueltas la molestia porque las injusticias contra las mujeres sucedieron siempre, pero ponerle nombre me llevó tiempo. Supongo que fue… sí, siempre es por otra mujer. Se llega al feminismo por otra mujer. Es hermoso saber que siempre llegás por otra, porque hay otra que lo pone claro y decis, ¡es esto!

Tu relación con los oyentes tiene que ver mucho con contener su vulnerabilidad, exponerla, hablarla. ¿Cómo generaste ese vínculo de consultorio sentimental con tu audiencia?

Es, primero, mucho psicoanálisis encima, que ya te deja como una manera de pensar las cosas. Vengo de un pasado absolutamente del amor romántico y del arquetipo de la mujer sufriente que fui rompiendo y lucho, como todas, con eso.

El amor es un tema fundamental, es ese vínculo que sostiene las cosas. No me parece que haya muchas cosas más importantes.

Me gusta mucho hablar de eso, es un lugar donde, pese a las diferencias, te encontrás con cualquier persona.

A todos nos han dolido cosas que hemos hecho, que nos han hecho, con respecto a las relaciones.

Es un punto de encuentro entre los y las humanas absoluto. Pero también eso habla de que hay un patrón, de por qué todos tenemos eso en común, hasta la manera en la que nos enamoramos y amamos está tocada por el capitalismo y por el patriarcado.

Siempre que se habla de amor, se habla solo de parejas heterosexuales. En Villa Cariño hablábamos de amor y punto: de poliamor, de salir del closet, de montones de cosas.

La vulnerabilidad, como dice Paul Preciado, es una herramienta. No tenemos que quitárnosla para estar aguerridas o aguerridos en la lucha de las cosas.

La conciencia de la vulnerabilidad es algo re humano que nos diferencia de los animales: pensarnos y poder expresar lo que sentimos. Tiene que haber lugar para eso.

Bimbo3.jpg

¿Seguís después por privado las historias que surgen en el consultorio sentimental de la radio?

Sí, algunos no quieren ser leídos al aire. Pero sobre todo a veces nos ponemos tajantes: “no le hables más”.

Otras, es el ejercicio de pensar qué estamos haciendo ahí. El amor es un lugar donde reproducimos cosas que no van, repetimos patrones. Se juega más la relación con una misma en el amor.

Siendo mujer, lo mejor que puede pasarte es ser amada y elegida por un varón.

Es un mandato, estamos muy entretenidas en tener el culo parado o en que nos ame un tipo y así sos inofensiva para cambiar las cosas.

Hay algo de ser obediente en estar sufriendo porque otro no me quiere y no me elige, y apunta también a no construir la primera relación que hay que construir, que es con una misma.

Suena a estas pedorradas de que primero hay que quererse a una misma para… pero la verdad es que es así. Podemos llevar el feminismo a muchas áreas de nuestra vida.

¿Querés seguir leyendo la nota? Nuestros amigos de Revista Almagro tienen MUCHO más acá.

Texto: Manuela Castro / Fotos: Alejandra Rovira